miércoles, 13 de junio de 2007

"La Voluntad Política", 1a Parte.


Definiciones así no existen en el diccionario de la RAE, pero debería ser algo como un "dícese de aquella mágica invocación que realizan los políticos a la hora de querer sugerir que tienen voluntad propia y que, dicha voluntad, se traspasa desde el soberano hacia los parlamentarios".

Ok, no podría negar que en una sociedad como la chilena, se postula que todo se puede solucionar dictando una ley, un reglamento, un decreto (de hecho, eso ya ha sido tocado en algún otro blogazo previo por ahí), pero ello no será posible mientras no exista "voluntad política".

¿Que podemos entender por "voluntad política"?: Si desglosamos el concepto, podremos ver que se refiere a la voluntad (en perfecto español "juvenil" son "las ganas de hacer algo") política (de los "idiotas" que practican la política, como el arte de gobernar y todas esas mágicas cosas que vienen de la época de la primera edición de "El Príncipe").
Caray!, que gran definición!... En términos prácticos, la "voluntad política" se traduce en las ganas que tienen los políticos para hacer tal o cuál cosa, con miras a tal o cuál objetivo.
Pero ¿cuáles son los fines y cuáles son los medios que usan los señores políticos?...
Nuevamente hay que distinguir... Los detentadores del poder (esto es, aquellos que tienen en sus manos el poder ejecutivo o el poder legislativo en un sistema republicano y con separación de poderes como el nuestro) suelen tener intereses mezquinos, permanecer en el poder o alcanzar el poder son los objetivos que -Concertación y Alianza respectivamente- tienen estos grupos.
Para ello, tiran muchos voladores de luces, frases de campaña lindas como "Estoy contigo", "crecer con igualdad", "por un Chile de verdad", "juntos mucho mejor" y demases... No se crea el tío lector que circunscribo esto a las campañas políticas de la Concertación, es solo que sus frases encarnan a grosso modo lo que este blogazo quiere decir.
Y sí, quiere decir que en perfecto español te venden la pomá de que estan contigo, conocen tus problemas, tus necesidades, y solo quieren surgir junto a ti, porque están por ti y para ti, llegan al poder "a servir y no a servirse" (frase ya mítica de Lagos Escobar).
Pero uno pesca la "Guía de los 101 plopazos legislativos" y ve que la ley de control de estupefacientes, tráfico de drogas ilícitas y demases es una oda a la represión, mas allá de que existen razones históricas que permiten comprender que en determinados grupos intermedios de la población (reconocidos constitucionalmente), es perfectamente posible concebir, tolerar y apoyar el consumo de drogas como la marihuana.
Seguimos escarbando entre los 101 plopazos (que deben ser 101.000 cuando menos, pero suena demasiado y capáz que me acusen de mentiroso) y nos encontramos con la ley de Divorcio... Caramba, carambita, carambirurín... ¿cuanto costó tener una ley de divorcio en Chile?, ¿acaso los chilenos no querían una ley de divorcio?, y sí!, pero los señores detentadores del poder en Chile no representan a sus electores, sino que a sus -a ratos mezquinos- intereses propios.
De paso podemos ver falencias idiotas en leyes como la de subcontratación, o la ley de fomento al deporte, o de violencia en los estadios... ¿Que acusan estas falencias?, exacto!, que son decisiones tomadas por gente que en su vida ha estado in situ, ahí donde las papas queman y donde se requiere estar para comprender la realidad y ordenar esa realidad desde un punto de vista jurídico.
Para que decir la inexistencia de unión civil, cuando salta a la vista que urge regular la vida de las parejas que están conviviendo, por un tema de seguridad jurídica, por un tema de dignidad, por un tema de reconocimiento a la letra muerta de la Carta de las Naciones Unidas.
Si todavía no concuerdan conmigo, detengámonos a mirar el proyecto ícono del TranSantiago, que da para miles de ejemplos, incluídos los claros hechos de que en primer lugar no se conoce la realidad de los trayectos que realizan las personas de la casa al trabajo y viceversa, y en segundo lugar, las falencias propias de ciudades mal diseñadas, y que solo son cuantificables cuando se recorre ellas de principio a fin.
Si se idealiza todo (lo que se suele hacer cuando se toman las decisiones entre cuatro paredes y con solo "consejos técnicos" que no asesorarían ni a Juan Pablo Dávila), se suelen cometer errores garrafales, errores que ponen de manifiesto el autismo que los grupos que deben propender a aplicar su voluntad política a solucionar "los problemas reales de la gente", padecen.
"Voluntad Política" es un concepto vacío en tanto esa voluntad no se traduzca primero en honrar y defender la representación que los detentadores del poder deben hacer respecto de quienes han depositado su confianza en ellos.
Soñar es gratis.

4 comentarios:

max dijo...

hola hola
rochet

interesante blog ah!

Floresdesechas dijo...

my dear, lamentablemente la voluntad politica no existe, solo el juegar a politiquear

besos

Kathy_Cubi dijo...

Estimado Roche: No puedo estar más de acuerdo contigo.

Por tratar de llegar a un P#@o acuerdo, no piensan si lo que aprueban realmente sirve...

Tweentysomething dijo...

Estimado, gratamente sorprendido por su blog.

Sobre la Voluntad Política podemos escribir un kilo. Lo curioso es que las reflexiones sobre el punto no nacen ni tienen eco en, precisamente, los políticos.

Cosas del fútbol.

Saludos,

CARLOS