domingo, 1 de marzo de 2009

Salud Pública: ¿Enfermo Terminal?

Hace unas semanas me correspondió tener –nuevamente- un contacto fuerte con el sistema público de salud. Está enfermo, y está grave.

Está enfermo, porque no da abasto:

Porque las ambulancias (que uno solicita por urgencia y por que la necesita, no por “gustito”) no están, están en reparaciones o no son suficientes… Con una soltura impresionante, y tras unos 30 segundos sin contestar, la operadora del 131 te responde “lo puede trasladar por otro medio?, ya que nuestras unidades están todas ocupadas en accidentes (…) teniendo un retraso de al menos tres horas”.

Yo no sé en qué parte del mundo que se “jure” país emergente o en vías de desarrollo no puede haber ambulancias suficientes, pero ¿cómo haberlas?, si hay que tapar agujeros inmensos de dinero que están dejando proyectos mal planteados como el verdaderamente muerto EFE o el lastre de TranSantiago, que están costando mucho dinero al erario fiscal, que están trayendo escaso o nulo aporte a la calidad de vida de los chilenos y que, por lo mismo, es dinero mal utilizado o de plano despilfarrado.

Ambulancias, aunque pocas, hay… El problema es que jerarquizan en base a prioridad (desconozco el criterio de la operadora para determinar clínicamente quién tiene prioridad y quién no, y cuanto cuesta trasladarse desde un lugar de la ciudad) y, además, que por otras “enfermedades” que tiene este enfermo llamado “salud pública”, si no hay scaner, los pacientes deben ser trasladados desde cualquier dependencia de la Posta Central a otro centro hospitalario (Hospital San Borja) con el mero propósito de practicar el escáner y luego volver a la Posta Central, ídem para buscar especialistas determinados que no se encuentran en la Posta Central.

Sí, precisamente el tema de las ambulancias es otro… Y lo es, porque uno en definitiva pierde minutos que pueden resultar valiosos, lidiando con operadoras limitadas que con un criterio clínico que ni un médico con 30 años de ejercicio profesional podría tener, corta con serrucho lisa y llanamente la prioridad que uno tiene y la factibilidad o no de enviar un “móvil”.

En particular acá en Rancagua, me sorprendió el otro día apreciar ¿4? ambulancias en los estacionamientos del Servicio de Salud O'Higgins, ¿acaso estan de plano malas?... Digo, entre invertir en otro fracaso de universidad regional o reparar ambulancias que son de servicio para toda la comunidad, espero que el Intendente Huenchullán sepa diferenciar...

Llegando a la Posta Central la sala de espera de urgencias es lo más cercano a una clínica. Hay asientos, ventanillas, televisión, huinchas de color como en cualquier serie de TV, para que uno sepa hacia donde acarrear la silla de ruedas.

Al traspasar las puertas de la Posta Central, de todo, por cierto... Lo que impresiona enormemente es la frialdad para diferenciar entre una emergencia y una urgencia (emergencia entiendo que es atención inmediata y, urgencias, a esperar)... Aquí nuevamente impacta el criterio de funcionarios que al márgen de toda consideración médica (honestamente, dudo que sean médicos propiamente tal), optan por una u otra cosa para el paciente que, a estas alturas, ya pasa a ser víctima.

Cuento corto: Tras 4 horas hacen ingresar a la víctima a los box de atención pues recién ahí se desocupa una camilla, aún cuando personas señalan que hay camillas desocupadas. Se estira el chicle por una u otra y transcurren otras 4-5 horas tras las cuáles se decreta que la víctima debe ser trasladada al Hospital San Borja Arriarán, con el mero propósito de requerirle un scaner, aludiendo que el de la Posta Central está malo. Recordemos, hablamos de un paciente que ingresa de urgencias, y ¿andar paseandolo?... Desconozco cuanto costará la reparación de un scaner, pero supongo que las autoridades de salud estan de acuerdo en que la vida no tiene precio.
Alrededor de las 22 horas (habiendo llegado a eso de las 13.30), regresamos a la Posta Central y se debe nuevamente esperar camilla para ser ingresado a los box... A esa hora ya el panorama en el pasillo es dramático... Tres adultos mayores conectados a oxígeno en el pasillo y literalmente "tirados" en espera de ingresar más allá y otra chica desmayada en una camilla con su acompañante desesperado son un buen ejemplo del caos...
Al rato me despachan del pasillo, pues hay demasiados pacientes ocupando allí y yo, como acompañante, utilizo espacio que ahora pasa a ser un cupo para atención -sí, en el pasillo!-... Salgo y un funcionario se sienta a conversarme (no sé si es por ser "encantador", "empático" o porque a uno lo ven que habla de corrido y creen que uno puede "hacer algo"), me explica que él lleva más de 30 años trabajando allí, llegando junto con la construcción de dicho Hospital, y que nunca hubo tal caos. En primer lugar, me comenta que la instrucción desde el Ministerio es reducir camas y camillas (eso es efectivo, en al menos 5 camas se ha reducido toda la capacidad hospitalaria en Chile, contrario a la lógica no solo de que la población está en constante aumento, sino además contrario a la lógica de buscar mejorar la calidad y la capacidad de la atención). Luego, me cuenta (desconozco si estaba "contaminado" o era realmente imparcial) que con Pinochet cada paciente tenía asegurada su camilla, y que cuando ganó Bachelet, pensaron que el sistema mejoraría al ser ella "doctora".
"Hace falta un buen reclamo aquí y las cosas cambiarían" me dijo en más de una ocasión... Yo si no fuese porque tengo lista de espera en reclamos, con gusto lo haría...
En concreto, uno está más de medio día en la Posta Central y en limpio puede obtener experiencias de vida (como un chico narco que a cada rato me repetía que había destruído su vida y la de su familia y lo único bueno que podría hacer es morirse, por mucho que tenga automóvil y dinero) y, con mucha suerte, metamizol sódico (dipirona) para bajar una fiebre.
Tema aparte es el como la fauna política local rehuye la salud pública. Recientemente el ministro de Hacienda y ahora el de Salud, han requerido asistencia médica, buscándola en el sistema privado... Cosa aún mayor hizo Ricardo Lagos que optó por operar a su esposa Luisa Durán en... Boston, Massachussets, Estados Unidos, El mundo... Será que saben que entrar a ser hospitalizado en el sistema público es como jugar al Kino?.
Quieres opinar?... De preferencia envía un email a webmaster@rodrigovaldes.com
y así podremos incluso dialogar frente al tema!.